Cómo gestionar los procesos de cambio con la ayuda de la meditación y la atención plena.

Este artículo es una continuación del tema hablábamos la semana pasada. De hecho forman parte de una categoría que he creado y que he decidido llamar “el cambio y la transformación son para valientes”.

Como te decía en el artículo anterior los cambios siempre generan incertidumbre, estrés, incomodidad, inseguridad, etc. Nos sacan de nuestra zona conocida y de confort, estas sensaciones incómodas o difíciles de gestionar son la razón principal por las que a muchas personas les cuesta tanto cambiar.

Sin embargo, no todo el mundo las siente y la gestiona de igual manera, podemos ver a personas desbordadas por un pequeño cambio, como una remodelación parcial del hogar a causa de una gotera, y personas que asumen de forma más equilibrada un cambio muy significativo, como es mudarse a otro país.

Nuestra forma de gestionar las sensaciones inherentes al cambio, tiene un papel fundamental en el éxito del proceso.

Vivimos en una época cada vez más cambiante, y es necesario estar preparado internamente para afrontar los cambios de la mejor manera posible. Ya sea que estés comprometido con cambiar tus hábitos, cambiando de país, de hábitos o una situación de tu vida haya terminado, necesitas estar preparado para el cambio.

La meditación y la atención plena en los procesos de cambio.

En mi opinión la práctica de la atención plena y la meditación son muy valiosas para gestionar y afrontar de forma positiva los cambios. Facilitan el proceso y lo hacen más amable. ¿Por qué? Porque estando en el presente no hay incertidumbre, ni ansiedad, ni miedo hacia el futuro o lo desconocido.

La mayor parte de estas emociones, pensamientos o sensaciones ocurren al pensar en lo que puede ocurrir, normalmente de forma negativa y en muchos casos en bucle. Es así como aparecen los miedos al cambio, las dudas, las limitaciones, etc.

La atención plena nos ayuda a tener una mente clara y equilibrada, que en mi opinión es la mejor herramienta para enfrentar cualquier cambio.

Por ello, hoy quiero compartir contigo una sencilla práctica que te ayudará a gestionar de forma más eficaz algunas de estas emociones y sensaciones.

Un ejercicio de meditación consciente, centrado en la respiración:

  • Busca un lugar tranquilo donde poder realizar tu práctica.
  • Apaga las notificaciones de tu móvil, puedes usar su temporizador, pero evita que te interrumpan llamadas o mensajes que te hagan perder la concentración.
  • Elige una postura cómoda y relajada.
  • Cierra los ojos.
  • Comienza realizando 10 respiraciones profundas. Al inhalar llena tus pulmones en toda su capacidad, al exhalar expulsa el aire de forma lenta y sostenida.
  • Inhala, y observa cómo se llenan tus pulmones.
  • Exhala, y presta atención a cómo se vacían tus pulmones.
  • Después de estas 10 respiraciones profundas, respira con normalidad mientras sigues prestando atención a cada inhalación y exhalación.
  • Mantén tu mente en el presente, en este momento y concéntrate en la respiración.
  • Durante esta práctica libera tu mente de pensamientos, cuando aparezcan (que aparecerán) no te enganches a ellos y déjalos ir. Considéralo como un murmullo que en este momento no te interesa escuchar.
  • Si tu mente se dispersa por unos segundos, no te enfades, ni te desmotives, mantén la serenidad y vuelve tu concentración a la respiración.
  • Céntrate en el aquí y ahora, manteniendo tu mente en el presente a través de la respiración.

Si quieres enriquecer este ejercicio de meditación puedes escuchar música suave y relajante, como los sonidos de la naturaleza o el sonido del mar.

Para empezar puedes realizar esta práctica durante 10 minutos, e ir aumentando el tiempo en base a tu progreso.
Al terminar el ejercicio podrás notar algunos resultados positivos, como una mayor relajación y una mente más clara. Sin embargo, los mayores beneficios de la atención plena y la meditación se consiguen con una práctica reiterada. Por ello, el entrenamiento con ejercicios es muy importante, hasta que consigas incorporar estas herramientas a tu vida y puedas servirte de ellas en cualquier momento que lo necesites o desees.

Durante un proceso de cambio puedes utilizar este ejercicio cuando:

  • Sientas estrés o ansiedad.
  • Necesites claridad en tus pensamientos.
  • Estés demasiado preocupado.
  • Sientas un desequilibrio en tus emociones y sensaciones a causa del cambio.
  • Tengas muchas dudas o pensamientos negativos y repetitivos.
  • Sientas nerviosismo o angustia a causa de la incertidumbre.
  • Te sientas desbordado por las circunstancias.

Esta sencilla práctica te ayudará a relajarte, a conectar con el presente, a pausar la retroalimentación de pensamientos negativos, a disminuir el estrés y la ansiedad.

Una mente clara, equilibrada y en calma, como la que se consigue a través de la meditación y la atención plena es esencial para enfrentar los cambios, y así adaptarnos a las nuevas situaciones vitales de la forma más positiva posible. Pero además son beneficiosas para la vida en general, pues mejoran los niveles generales de bienestar y nos preparan para un presente y futuro cada vez más cambiante.

Si quieres profundizar en este tema y conocer más acerca de los beneficios de la atención plena y la meditación, te invito a que leas este artículo.

Quizás estés viviendo un proceso de cambio, has iniciado una transformación profunda, o tienes pensado iniciar un nuevo proyecto, sea cuál sea tu situación te animo a que entrenes tu mente para el cambio y la transformación.

Recuerda que el cambio y la transformación son para valientes. ¡Valientes como tú!

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