Año nuevo ¿Vida nueva?

“Año nuevo, vida nueva” es una expresión que se ha convertido más en un cliché que en un acontecimiento real.

Muchas personas comienzan el año cargadas de buenas intenciones, deseos y proyectos para el nuevo año, sin embargo comienzan el año y todo sigue igual. Al llegar el día uno de enero las rutinas, hábitos, proyectos o deseos que tenían para el nuevo ciclo pasan a un segundo lugar. En muy pocos días la mayoría ya se han olvidado de todas las intenciones y propósitos para el año nuevo. ¿A qué crees que se debe esto?

A continuación vamos a ver algunos ejemplos (que todos conocemos) de como los propósitos para el nuevo año caen fácilmente en el olvido:

Dejar de fumar:

Algunas personas eligen el día uno de enero para dejar de fumar. Durante la celebración de la nochevieja fuman más de lo habitual (ya que supuestamente es el último día que van a fumar). Llega el primer día de enero y se dicen “mejor lo dejo mañana que hoy es fiesta”, el día dos determinan “ya lo dejo cuando pase reyes y terminen las fiestas”, el resultado es que después de reyes siguen fumando.

Ser más saludable y estar en forma:

Muchas personas tienen como intención para el nuevo año llevar una vida más saludable y ponerse en forma. Sin embargo comienzan el año saliendo de fiesta al cotillón de turno, bebiendo alcohol hasta altas horas de la madrugada, y el primer día del año lo pasan con una resaca y malestar considerables, tumbados en el sofá.

Comenzar una nueva idea o proyecto:

Muchas personas tienen como propósito para el año nuevo comenzar una nueva idea o proyecto con el que sueñan desde hace ya mucho tiempo. Celebran la nochevieja de la forma culturalmente aceptada, se acuestan tarde y se pasan el día uno “descansando”, pues el día 2 se trabaja. Finalmente comienzan el continuo ajetreo del trabajo diario, empiezan a sentir la misma sensación de falta de tiempo de siempre y un año más esa nueva idea o proyecto se queda en el olvido.

¿Qué tienen en común estos ejemplos?

Lo primero y más destacado es la falta de coherencia entre lo que decimos que queremos y lo que en realidad hacemos.

En segundo lugar la creencia de que en el inicio del nuevo año se abrirá un portal “mágico”, una especie de nueva dimensión, donde los aspectos de nuestra vida que deseamos cambiar se transformarán por sí solos, sin mediar esfuerzo alguno de nuestra parte. Y nada más lejos de la realidad.

“Todo cambio requiere intención pero sobre todo acción”.

Si el inicio del año es un buen momento para los nuevos comienzos, los cambios de hábitos, las nuevas rutinas, etc. No es porque estos vayan a darse por sí solos o porque exista una energía mágica que convertirá nuestros deseos en realidad sin mayor esfuerzo. Es más una cuestión de ritual, de significado, de anclaje de los nuevos hábitos e intenciones y de aprovechar el inicio del año para comenzar un nuevo estilo de vida, un nuevo proyecto, nuevos hábitos, una nueva vida, etc.

Convierte el día uno de enero en una miniatura de lo que deseas para el nuevo año.

Esta semana quiero compartir contigo una opción o plan diferente para empezar el año, es algo que yo practico desde hace algunos años y he podido comprobar que tiene un impacto muy positivo en mi vida. Sin embargo, como siempre, te invito a que compruebes por ti mismo si esta nueva forma de comenzar el año puede funcionar para ti también.

Antes de empezar a explicarte en que consiste esta idea, doy por supuesto que ya has pensado, analizado y evaluado tu situación, ya has hecho balance de tu año y tienes claras tus intenciones y deseos para el nuevo ciclo. Si aún no lo tienes claro te invito a que leas mi último post, quizás te pueda servir de inspiración. (Puedes leerlo aquí)

La nueva forma de empezar el año que quiero proponerte es que consideres el día uno de enero como una copia en miniatura de cómo serán tus días en el nuevo año.

La idea es que vivas en ese día un ejemplo de todo lo que quieres experimentar en el nuevo ciclo, algo así como un día ideal en tu nueva vida.

“Un año no se compone de otro cosa que de 365 días, 365 oportunidades de vivir una vida más alineada con nosotros mismos, más satisfactoria y más plena.”

Imagina que mis intenciones para el nuevo año son:

  • Escribir dos horas todos los días.
  • Comenzar a levantarme a las 6 de la mañana.
  • Pasar más tiempo en la naturaleza.
  • Meditar con mayor asiduidad.
  • Disfrutar de más tiempo de calidad en familia.

¿Cómo debería empezar la copia en miniatura de mi año? ¿Cómo sería ese día ideal?

El día uno debería comenzar mi día madrugando, después escribiría dos horas, saldría a pasear por la naturaleza y contemplaría su belleza, aprovecharía para practicar un poco de meditación y mindfulness, y terminaría compartiendo unas horas agradables con mi familia.

Esto se aplica igual para cualquier idea o intención:

  • Quien quiera comenzar un negocio, comenzará a trabajar en él desde el inicio del año.
  • Quien quiera ponerse en forma, hará ejercicio el día uno.
  • Quien quiera dejar de fumar, no deberá fumar un cigarrillo más pasadas las doce de la noche.
  • Quien quiera estudiar más, comenzará el año estudiando.
  • Quien quiera cuidarse, empezará a cuidarse desde la mañana del primer día del año.

Si quieres un año diferente no lo comiences igual que siempre.

La realidad es que no solemos comenzar el año con la coherencia necesaria. Culturalmente se considera que la mejor forma de celebrar el inicio del año es vestidos con una ropa que nada tiene que ver con nosotros, con una prenda roja para atraer el amor, saltando con el pie derecho para empezar el año con “buen pie”, tomando las doce uvas de la suerte y celebrándolo en el cotillón de turno hasta altas horas de la madrugada.

Independientemente de que estos rituales funcionen o no, el resultado suele ser que muchas personas comienzan el año con cierta resaca, levantándose a horas tardías, comiendo en muchos casos las sobras del día anterior, mientras se dicen toda una serie de excusas como, empezaré el ejercicio o dejaré de fumar mañana por que hoy es fiesta, con el mismo vacío en su interior que todos los años anteriores.

En mi opinión, quien esté verdaderamente comprometido con un cambio y quiera aprovechar el inicio del año para comenzar un nuevo estilo de vida, nuevas rutinas, hábitos o proyectos comenzará el mismo día uno y no buscará excusas.

Siempre digo que el cambio y la transformación son para valientes, porque un verdadero cambio necesita de intención, acción y adaptación.

Por todo ello, esta semana quiero invitarte a que pienses cómo sería tu día ideal, cómo sería una copia en miniatura de tu vida en este nuevo año. Pero sobre todo quiero invitarte a que te atrevas llevarlo a cabo y ponerlo en práctica.

Tienes una gran oportunidad para hacerlo dentro de tres días. Se que es una propuesta diferente, se que todo el mundo te espera en la celebración de turno y que las presiones sociales son grandes, pero también sabes los resultados que obtienes con esa forma de empezar el año, pues ya los has experimentado muchas veces.

Si este año quieres resultados diferentes en tu vida,  sería recomendable que tomaras acciones diferentes ¿No creés?

Fotografía con frase de Albert Einstein. " Si buscas resultados diferentes no hagas siempre lo mismo"
“Si buscas resultados diferentes no hagas siempre lo mismo” Albert Einstein.

¿Qué me dices? “Año nuevo ¿Vida nueva?”, quizás este año por fin si.


Antes de terminar este artículo y este año.

Quiero desearte mis mejores deseos para el nuevo ciclo, ¡Que tengas una diferente y excelente entrada de año!

Ojalá podamos seguir caminando juntos, construyendo una vida más plena, más equilibrada y más satisfactoria.

¡Feliz año nuevo! ¡Feliz vida nueva!

Con mucho amor.

Laura.


Si te ha gustado este artículo y te ha parecido puedes compartirlo con tus seres queridos o en la redes sociales. Justo debajo tienes lo botones para hacerlo. Muchas gracias.

Facebooktwitterpinterestlinkedintumblrmail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *