Conviértete en un ave fénix

El antiguo Egipto, la cultura griega, china e india, la tradición cristiana e incluso los pueblos indígenas de américa tanto del norte como del sur, tienen en común la leyenda de un bello ave con la capacidad de renacer de sus propias cenizas. Hoy vamos a hablar de la hermosa leyenda del ave fénix y de cómo podemos sacarle partido en nuestro proceso de transformación personal.

La leyenda del ave fénix:

Se dice que existe un majestuoso ave, una hermosa mezcla de Águila, faisán y pavo real, con un bello plumaje y una larga cola.

Cuentan que es un ave que siempre ha existido y siempre existirá. Con unas facultades excepcionales e incluso milagrosas, como la capacidad de renacer de sus propias cenizas y el poder de curar con sus lágrimas.

Al parecer sus grandes dones se deben a la pureza de su alma y a todo el conocimiento que ha podido adquirir tras tantos años de vida, pues su origen se remonta al mismo origen del mundo.

La leyenda cuenta que cada quinientos años se puede ver en el cielo un hermoso brillo, es el ave fénix en busca de los mejores y más bellos materiales para crear su nido, ramitas de canela, hierbas aromáticas, entre otras cosas.

Una vez a creado su nido, el ave fénix se retira a él para comenzar su transformación. Pone un único huevo y lo comienza a incubar. Cuando siente que ha llegado el momento oportuno comienza a cantar la que para muchos es la más hermosa melodía que jamás hayan escuchado, y poco a poco comienza a arder.

Mientras se va quemando el huevo se sigue incubando, gracias al calor del fuego, hasta que finalmente el viejo ave fénix se extingue por completamente. Y en ese mágico momento cuando ha quedado reducido a cenizas, el huevo se rompe y sale hacia el exterior el pequeño pico del nuevo ave fénix.


La leyenda del ave fénix se presenta con variaciones en cada cultura, esta ha sido una versión creada por mí, extrayendo los elementos comunes y más extendidos de la leyenda, espero que te haya gustado.

Mi transformación personal y la leyenda del ave fénix:

He hablado en varias ocasiones de como comenzó mi transformación personal. Me encontraba atravesando una profunda y desgarradora crisis vital, un momento muy oscuro y doloroso, que por suerte se convertiría en el germen de un gran cambio y transformación personal.

Cuando comencé este proceso una de las cosas que hice fue inspirarme en la leyenda del ave fénix, en ese ser capaz de renacer de sus propias cenizas.

Desde mi adolescencia siempre he utilizado carteles, imágenes, frases que suelo pegar en la pared de mi cuarto a modo de  recordatorios e inspiración para mis retos y metas. De hecho aún lo hago, pues me sirven de gran ayuda para mantener el foco y la motivación, sobre todo en los proyectos y procesos largos donde esta última suele fluctuar bastante.

Uno de los elementos y símbolos que utilicé para recordarme mi capacidad de salir de aquella situación, fue una hermosa foto de un ave fénix. Aún recuerdo como era, un hermosos ave amarillo con una cola larga en un fondo color azul noche. Tenía esta foto impresa y también de fondo de pantalla en mi móvil. La simple acción de ver ese dibujo, ese símbolo, me recordaba día a día que podía y tenía la capacidad de salir de aquella situación.

Además relacioné en mi mente esa foto con un hermoso verso del Tao, que en aquel momento ya había comenzado a practicar.

«Si quieres renacer

acepta primero morir».

Siempre que veía la foto recordaba en mi interior esas palabras, que aún hoy, cuando me resisto a un cambio, estoy ante situaciones que exigen que mis habilidades se estiren, que mis creencias se caigan o que mi paradigma evolucione, me repito mentalmente: “ Si quieres renacer acepta primero morir”.

Análisis personal sobre la leyenda del ave fénix:

El análisis de una leyenda, una parábola, una fábula, una metáfora es algo muy subjetivo y personal. Nace de las creencias, experiencias, sentimientos y paradigmas de la persona que la interpreta y su función es transmitir un mensaje, una píldora de sabiduría que aparecerá en nosotros independientemente de nuestro momento vital, momento histórico en que vivamos o nuestro nivel de instrucción.

A continuación he querido compartir contigo mi interpretación personal y subjetiva de esta hermosa leyenda:

En esta leyenda el hermoso ave fénix se quema para poder renacer. Siempre se ha asociado el elemento fuego con su capacidad de transmutación, creo que a nivel interior pocas cosas tienen tanto poder de transformación como el dolor.

Para mí el dolor está asociado con la pérdida y el amor. Nadie siente dolor por perder algo que no ha amado. Y a mayor amor, mayor dolor, por ello las experiencias más dolorosas que podemos tener son la pérdida de un ser querido, donde el dolor es proporcional al amor que hemos sentido por esa persona.

«Las cosas que más nos duelen son las que más amamos, creo que el dolor es el precio o la tasa a pagar por haber sentido amor».

Pero no solo sentimos dolor ante hechos trágicos e irresolubles como la pérdida de un ser querido. También experimentamos dolor ante otro tipo de pérdidas y circunstancias como el desengaño con respecto a un ideal, un abandono, la pérdida de la fé en una idea, en nosotros mismos o en la vida, entre otras muchas cosas.

En mi opinión el fuego que quema al ave fénix es el dolor, quien ha sentido un profundo dolor en su interior sabe que puede sentirse como si quemase. No creo que sea casualidad eso que dicen de que «las mejores personas siempre son las que más dolor sufren», probablemente son las que más aman.

En esta vida solo no ha sentido dolor quién nunca ha amado, independientemente que el objeto de amor sea una persona, un proyecto, un animal, un ideal o cualquier otra cosa.

La mayoría de nosotros cuando experimentamos un intenso dolor (si nos damos el permiso de sentirlo y expresarlo) solemos llorar.

Las lágrimas tienen algo de mágicas, y de algún modo que aún no alcanzo a comprender, son capaces de transformar nuestro dolor, nos permiten desahogar nuestro interior y en cierta medida nos liberan.

El dolor es algo muy difícil de procesar o gestionar, en mi opinión extraída de mi experiencia personal, creo que lo único que podemos hacer con él es atravesarlo.

«Enfrentar el dolor es como atravesar el infierno, desnudo y descalzo»

Atravesar el dolor, sentirlo, expresarlo y llegar a comprenderlo para finalmente poder salir en cierta forma de él, es algo que debemos de hacer solo cuando estemos preparados, pues de lo contrario las consecuencias pueden ser fatales.

Entramos en el infierno del dolor dispuesto a la batalla y no en vano, saldremos heridos e incluso en algunos casos, a algunas personas les quedarán cicatrices de por vida. Pero siempre será mejor eso, que dejar que el dolor nos consuma desde dentro.

El dolor podemos aparcarlo, taparlo o esconderlo, podemos hacerlo a través de la comida, el alcohol, las drogas, los ansiolíticos, las compras, las redes sociales, haciendo ejercicio físico hasta la extenuación, completando nuestra agenda para no tener ni un minuto libre en el que pensar, y un sin fin de cosas más. Pero el dolor no desaparece con ninguna de esta acciones, siempre está en nuestro interior esperando el momento oportuno para salir y por desgracia no podremos evitarlo.

Personalmente pasé muchos años de mi vida tapando de diferentes formas el dolor, pero como te he dicho antes el dolor no se va, ni se mitiga, siempre está ahí agazapado y cuando encuentra su oportunidad sale, nos quema y nos destroza.

En esta leyenda momentos antes de comenzar a arder, el ave fénix comienza a entonar una de las melodías más maravillosas que jamás nadie haya escuchado, una melodía que sale de su alma. En mi opinión el fénix se permite expresar lo que lleva dentro y en ese momento comienza a arder.

Es algo muy simbólico y a la vez muy real, el dolor sale en el momento que permitimos a nuestro interior expresarse, en el que derribamos los muros que habíamos puesto para encarcelar nuestros sentimientos más profundos. A veces estos muros los derribamos nosotros mismos, otras veces son otras personas o las circunstancias las que propician que se caigan.

Para mí esa hermosa canción es una forma de expresar su interior y sus sentimientos más profundos, y es en ese preciso momento donde comienza a transmutar su dolor.

Antes de comenzar todo este proceso el ave fénix se ha esforzado en buscar los mejores materiales para su nido. De esta forma está perfectamente preparado para enfrentar su proceso, hacerlo lo más amable posible y comenzar un nuevo ciclo cómodamente con una hermosa base.

Como te he dicho antes es necesario enfrentar el dolor, pero también debemos estar preparados para hacerlo. Contar con los medios, las herramientas, los tiempos e incluso los apoyos necesarios para enfrentarlo. Debemos estar bien preparados para enfrentar ese infierno, lo contrario sería ser un imprudente.

Las capacidades milagrosas del ave fénix se atribuyen a su ser puro y al gran conocimiento adquirido a través de tantos años de vidas sucesivas. Todos podemos conectarnos con nuestro ser puro y nuestra sabiduría, solo debemos aprender como hacerlo.

En mi opinión, cuando iniciamos nuestro proceso de cambio y transformación es de vital importancia aprender a conectar con nuestro interior. Te he hablado en muchos de los artículos del blog de diversas formas de hacerlo. (Puedes volver a leer algunos de los artículos más significativos aquí, aquí, aquí, y aquí.)

Cuando establecemos una conexión con nuestro interior, propiciando un momento de silencio libre de juicios, pensamientos y elucubraciones. Permitiéndonos solo ser, aparece nuestro ser auténtico y puro que ha de ser la base de nuestra transformación, y el lugar donde poder encontrar toda la sabiduría necesaria para enfrentar cualquier situación.

En esta inspiradora leyenda el ave fénix ha de morir para poder renacer a un nuevo ciclo, y eso ha de ser por alguna causa, pues si no la leyenda hablaría simplemente de un ave inmortal. ¿Qué representa la muerte en esta leyenda?.

Como nos dice Lao Tsé en su libro el Tao Te Ching, «Si quieres renacer acepta primero morir», si quieres abrirte a un nuevo ciclo, a un nuevo modo de vivir, de sentir, a nuevas experiencias, debes de permitir que parte de ti muera. Deben morir ciertas creencias, hábitos, circunstancias, ideas, comportamientos, relaciones, pensamientos, que han estado en tu vida hasta este momento y que conforman la realidad que estás experimentando hoy. Una nueva realidad, una nueva forma de entender la vida, de comprender el dolor, en definitiva, una nueva forma de vivir, exige que tu antiguo yo muera, para renacer en un nuevo yo a partir de lo esencial que se encuentra en tu interior.

Conviértete en un ave fénix.

Quizás te encuentras en un momento oscuro y doloroso, quizás estás pasando por tu propio infierno personal, te sientes destrozado o has tocado fondo.

Quizás llevas años intentando tapar tu dolor, y solo cosechas insatisfacción tras insatisfacción, no sabes que hacer con tu vida, nada te hace feliz y siempre estás buscando «algo más», una experiencia más, que pueda tapar eso que intuyes que estás sintiendo en tu interior.

Quiero que recuerdes que en tu interior está la semilla necesaria para tu transformación. Que eres como ese ave fénix que puede alzar el vuelo hacía la superficie desde el infierno. Y créeme, no te lo diría si no fuese cierto.

No te voy a mentir, no será fácil. Un proceso de transformación, de renacimiento, pasa por mudar de piel, por dejar morir partes de nosotros: creencias, ideas, lugares, circunstancias,etc. Que ya no nos aportan y que no nos hacen bien, pero a los que puede costarnos desapegarnos.

Una verdadera transformación siempre será un proceso catártico, que hará tambalear nuestros cimientos y todo lo que está a nuestro alrededor.

Hoy quiero ofrecerte un ejercicio muy transformador, pero te pido que solo lo realices si te sientes preparado. Lo más probable es que al finalizarlo puedas sentirte como si te hubiese pasado un camión por encima.

Para este ejercicio quiero que pongas la música que más te guste, que te toque el alma, el estilo es indiferente (rock, opera, hip-hop, balada, etc.) lo importante es que te haga vibrar, que sintonice con tu interior.

Después vas necesitar un papel y un lápiz, o si ya eres uno más de esta familia de valientes motivados para el cambio y la transformación, tu libreta de evolución personal.

Ponte cómodo, enciende la música, siente las emociones y comienza a escribir todo lo que te nazca. No juzgues lo que piensas, ni lo que escribes, solo desahogate. Vuelca en estas hojas todo tu dolor, todos tus sentimientos, solo sois tú y la hoja, libérate. Escribir nuestros sentimientos es una forma de expresar nuestro interior y de sacar a la luz nuestro dolor.

Las primeras veces que yo realicé un ejercicio como este, en los albores de mi proceso de transformación, lo hice tumbada en la cama, mientras escribía todo lo que sentía en mi libreta de evolución personal.

Recuerdo que lo que más me sorprendió es que escribí cosas que no sabía ni que pensaba, que no creía que estuviesen en mi interior, pensamientos incluso de mi infancia, sentimientos hacia temas que realmente creía tener muy superados. Pero no se que pasó, simplemente brotaron de mí, al igual que cantidades ingentes de lágrimas.

También recuerdo terminar de escribir y sentirme completamente exhausta, como si una apisonadora me hubiese pasado por encima. Por eso te insisto que hagas este ejercicio solo cuando te sientas preparado para hacerlo.

Es un ejercicio muy liberador, revelador y transformador, que puedes realizar cuantas veces quieras. Yo de vez en cuando aún lo hago, cuando me enfrento a ciertos momentos difíciles, o siento dolor, para clarificar que es exactamente lo que estoy sintiendo, porque a veces no nos damos la oportunidad de entender qué es lo que nos ocurre. Para mi sigue siendo muy revelador aunque creo que nunca volverá a ser tan potente, y tan transformador como las primeras veces. La vida es muy larga, no lo sé.

Haz que tu dolor sea la fuerza motriz que impulse tu cambio y transformación.

Deja morir todo lo que ya no te aporta, lo que ya no te hace bien, todo lo que no quieres más en tu vida. Atraviesa tu dolor, míralo, siéntelo y comprendelo. Y utiliza toda esa experiencia para comenzar tu transformación.

Por último te dejo esta imagen, por si a tí también te apetece utilizarla como símbolo en tu proceso de cambio y transformación.

“ Conviérte en un fénix, un ave que se permite morir para renacer de sus propias cenizas”


Si realizas este ejercicio cuéntame en los comentarios que canción o tipo de música has utilizado.

Yo, actualmente suelo escuchar la banda sonora de la serie Isabel, para purgar mi dolor. ¿Y tú?

Si te ha gustado este artículo o te ha parecido útil, por favor compártelo con tu seres queridos o en la redes sociales.

Muchas gracias y hasta el próximo domingo.

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6 comentarios de “Conviértete en un ave fénix”

  1. Mi canción preferida, que me llena el Alma, y me da fuerza para seguir adelante se llama, FLUYE EN MI ESPRITU DE DIOS.

    1. Muchas gracias por compartirnos tu canción Santa Cecilia, un abrazo.

  2. Q precioso no se como eres capaz d expresarte así pero m siento identificada y me encanta Saber cm has conseguido cada cosa através de estos textos q escribes cn tanto mimo.

    1. Muchas gracias por tan bonitas palabras Silvia

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